Desconcertado y con el corazón roto, Miguel decide quedarse unos días más en Bélgica, buscando tiempo y espacio para asimilar el final de una etapa importante en su vida. Perdido en una ciudad ajena y rodeado de un idioma que no domina, comienza a deambular física y emocionalmente por un territorio desconocido. Es entonces cuando conoce a Olga (Isabelle Renauld), una mujer madura y enigmática que trabaja como voluntaria en la organización del congreso.
Olga, con su calma serena y su mirada lúcida sobre la vida, se convierte en un inesperado punto de apoyo. A través de largas conversaciones, silencios compartidos y pequeños gestos de complicidad, Miguel inicia un proceso de reconstrucción interior. Ella le ofrece una nueva perspectiva sobre el amor, el fracaso y la posibilidad de volver a empezar. Lo que parecía un paréntesis en su rutina se transforma en una experiencia reveladora que le obliga a redefinir su idea del éxito, la compañía y el futuro.
Una historia íntima y sutil sobre el desmoronamiento y la reinvención. Un retrato sensible del duelo emocional, la vulnerabilidad y la capacidad del ser humano para adaptarse y encontrar belleza incluso en medio del caos. Con una mirada honesta y poética, David Trueba adapta su propia novela para ofrecernos un relato sobre la pérdida, el azar y los nuevos comienzos.






